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Tenía algunas fotillos entre antiguas y nuevas, de caballitos del diablo y he pensado hacer con ellas una breve entrada en el blog para darme pisto y, con la excusa de contar cómo son estos insectos, soltar cuatro fotos chulas y quedar como un maestro fotógrafo… ejem.
Además, como se me ha ido la olla con la explicación y parece que fuera un experto entomólogo… (y esto ni mucho menos, un respeto por la entomología por favor) tuve que poner más fotos para compensar y claro, ésas ya no son tan chulas… en fin, adiós a mis sueños de hacerme profesional 🙂 disculpas por adelantado y… a leer! (la parte de la vida sexual de los caballitos del diablo está al final, por si alguno quiere empezar por ahí. Aviso: no hay fotos… bueno sí, venga, hay alguna… no muy buena).

 

Lestes viridis-1-5

Lestes viridis macho con las alas extendidas, para llevarme la contraria en el próximo párrafo

 

Los caballitos del diablo son unos bonitos, ¿bonitos?, sí, definitivamente bonitos insectos del orden Odonata, como las libélulas, aunque tienen unas características especiales que los diferencian de éstas. La primera les da nombre, y es que poseen cuatro alas similares (zigóptero viene a significar alas iguales, mientras las libélulas las tienen desiguales y por ello se les llama anisópteros). Además tienen los ojos grandotes y separados entre sí una distancia mayor que el propio diámetro del ojo: aquí la diferencia no es el tamaño relativo sino la separación… y con esos ojos ¿qué tal ven? pues extraordinariamente bien: el sentido de la vista es el más desarrollado en los odonatos.

 

Lestes viridis - detalle

Lestes viridis. Aquí se ve bien la gran separación entre los ojos.

 

Son, en general, de un tamaño menor que las libélulas  – los de esta entrada están entre 3 y 5 cm de longitud total –  son estilizados, alargados, de abdomen cilíndrico, vamos que parecen alfileres. Tienen un vuelo más débil que las libélulas y en reposo suelen o pueden, alguna excepción hay, plegar las alas alineándolas con el abdomen, cosa que las libélulas no pueden hacer.

 

Macho de Ischnura sp. dando cuenta de un almuerzo alado.

Macho de Ischnura sp demostrando que la verdura que lo rodea no forma parte de su dieta

 

En el mundo de los insectos, forman el suborden Zygoptera, dentro del orden Odonata (y el otro suborden sería Anisoptera, el de las libélulas verdaderas). Total, que yo los llamo zigópteros o caballitos, pero casi nunca “caballitos del diablo”, porque se me hace muy largo el nombre…

Los caballitos del diablo (la primera en la frente), al igual que el resto de odonatos, son carnívoros: el de la foto anterior no se está zampando un bollo. Se alimentan de otros insectos, y sus larvas, de vida acuática, también son carnívoras: son depredadores desde el nacimiento. Para facilitar el inicio de esa vida acuática, la puesta de huevos se hace dentro del agua o en alguna planta sobre el agua o muy cerca de ella (aquí hay diferencias según las especies), de forma que las larvas nacen en el agua o caen directamente a ella o, en el peor de los casos, necesitan muy pocos movimientos para llegar.

El insecto adulto se denomina imago (el insecto adulto en general, de cualquier especie) y son los zigópteros en fase de imago los que nos interesan más desde el punto de vista fotográfico para resaltar la belleza y conseguir fotos chulas.

 

Lestes viridis-4

Hembra de Lestes viridis. Se ve la marca en forma de espolón en el tórax, propia de la especie.

 

Pero la vida de este pequeño imago no es demasiado larga en general comparada con la de la larva. En estado larvario y según las especies, la vida del zigóptero se puede prolongar de meses a años, mientras el imago vive entre unos pocos días y, en el mejor de los casos, algunos meses. Esto es común a todos los odonatos y por supuesto, como en todo, hay grandes variaciones según las especies.
El ciclo vital de los zigópteros no es diferente tampoco al del resto de odonatos y, resumiendo, se inicia con la puesta de huevos, sigue el desarrollo embrionario dentro del huevo, el estado larvario tras la eclosión y el estado de imago tras una metamorfosis (incompleta) de la ninfa y su exuviación (exuviación es salir de la exuvia: la funda abandonada en cada muda). La fase de imago es la única en la que el insecto es maduro sexualmente y puede reproducirse, y así el ciclo vuelve a empezar.

 

Ceriagrion tenellum

Macho de Ceriagrion tenellum. Es un caballito que se identifica muy bien por ser muy pequeñito (2,5 a 3,5 cm) y su color: ojos, patas, abdomen y pterostigma rojos

 

En la península ibérica tenemos representantes de 4 familias de zigópteros, con varias especies en cada una de ellas. Estos son sus nombres y características:

Calopterygidae: son de colores metálicos, sus alas parecen ahumadas, al menos en parte, no son pedunculadas y no tienen pterostigma ¿Qué significa esto último? Bueno, las alas pedunculadas se insertan en el tórax con un estrechamiento en forma de pedúnculo y las no pedunculadas.. pues no tienen esa forma sino que van estrechándose de forma más o menos lineal hasta la inserción, y la otra cosa, el pterostigma, es una celdilla de las alas de algunos insectos en general (y de los odonatos en particular) de color diferente al resto de celdillas: los machos de esta familia no tienen y las hembras tienen un pseudopterostigma blanco que no siempre aparece (es decir, no es exactamente una celdilla sino una especie de mancha y con el tiempo lo pueden perder). Otra característica de esta familia es que tienen muchas nerviaciones trasversales antenodales (venas de las alas entre el nodo y la inserción del ala). Todo esto se ve y se explica muy bien con una foto, pero no tengo ninguna… vaya chasco! He estado buscando algún Calopterix por las riberas de los ríos cercanos y no lo he encontrado. Realmente no recuerdo haber visto nunca ninguno, lo cual es de traca porque casi todas las especies de Calopterix ibéricas se pueden encontrar prácticamente en cualquier parte de la península. Bueno, los más interesados en cómo son estos bichos, pueden mirar este fantástico documento donde todo lo explica gente que sabe de esto. De cualquier manera la identificación es fácil: si encontráis en la península un caballito con las alas opacas total o parcialmente, es de esta familia.

Nota: El tiempo pasa y ahora sí tengo alguna foto de Calopterix. No se trata de fotos muy buenas, pero sí se puede apreciar la forma de este caballito, los colores y las alas.

Calopterix3

Calopteryx xanthostoma macho

 

Calopterix macho

Calopterix (posiblemente Calopteryx xanthostoma) macho

 

Calopterix2

Hembras de Calopteryx xanthostoma

 

Las tres familias que quedan: comparten ciertos rasgos y, por no repetirlos en cada una de ellas, los pongo aquí como rasgos comunes a todas y no presentes en la familia anterior: alas pedunculadas y transparentes (se suelen adjetivar como hialinas, en palabras de la RAE diáfanas como el vidrio o parecidas a él… ejem, digamos pues hialinas, pero para las moscas domésticas también vale el adjetivo) con el pterostigma siempre presente en machos y hembras y únicamente dos venas trasversales en la zona antenodal. De la misma manera que en al apartado anterior, esto también se explica mejor con una foto y de estos sí tengo alguna: en la siguiente foto a y b son las venas trasversales antenodales, c es el nodo y d es el pterostigma. Entre la inserción del ala en el tórax y el nodo (c) siempre hay dos únicas venas trasversales y en cambio en la familia anterior hay muchas venas trasversales. Y está claro que estas alas además son pedunculadas. Bueno pues, dado que no hay fotos de ningún Calopterix, las alas de todos los caballitos de esta entrada han de tener las características generales indicadas hace un momento.

 

Alas-Lestes viridis

Las alas de los caballitos peninsulares, exceptuando los de la familia Calopterigidae, tienen pterostigmas (d) y dos venas antenodales (a y b), tanto machos como hembras. El que se ve es de una hembra de Lestes viridis, familia Lestidae

 

Y a continuación las familias que faltan:

Lestidae: pterostigma alargado de forma rectangular y con un tamaño similar al de las dos celdas que están justo debajo, es decir, grande para ser un caballito. Muchas de las celdillas alares son pentagonales. Habitualmente no pliegan las alas en reposo y cuando lo hacen, los pterostigmas se superponen. Colores verdosos con reflejos metálicos y pruinación azulada: esto último se refiere a un recubrimiento más o menos tenue de ese color sobre la base de color verdoso. Como excepción, la especie Sympecma fusca ni es metalizada ni tiene pruinación azulada ni sus pterostigmas se superponen al plegar las alas y para más inri, suele plegarlas. La rareza se explica porque a pesar de pertenecer a la misma familia, Lestidae, se trata de dos géneros diferentes: Lestes y Sympecma. Del primero hay seis especies y del segundo sólo hay una en la península (Sympecma fusca). De la familia Lestidae sí tengo fotos… me sobran fotos… cambio foto Lestidae por Calopterygidae 🙂

 

Hembra de "Lestes virens" bien metalizada como mandan los cánones "Lestes"

Hembra de Lestes virens bien metalizada como mandan los “cánones Lestes”

 

Macho de "Sympecma fusca" el rarito de la familia Lestidae, plegando las alas para hacerse notar

Macho de Sympecma fusca, el rarito de la familia Lestidae, con las alas plegadas para hacerse notar

 

Coenagrionidae: en esta familia hay un montón de géneros (bueno, en la península hay seis géneros en realidad y como catorce especies diferentes en total). Tienen el pterostigma en forma romboidal o trapezoidal, no muy alargado, y puede medir entre una y una y media celdillas de la fila inferior, es decir, pequeño comparado con Lestidae. La mayoría de las celdillas de las alas son rectangulares. Son de colores variados pero no suelen ser metalizados. Los machos tienen los apéndices anales muy cortos.

 

Coneagrion sp. No sé cuál es (de ahí la designación "sp", de especie) pero sí se ve que es hembra

Coneagrion sp. No sé cuál es (de ahí la designación “sp”, de especie) pero sí se ve que es hembra

 

Platycnemididae: de esta familia en Europa sólo hay un género (Platycnemis) y es muy reconocible por la cabeza: es mucho más ancha que larga y es inconfundible esta característica respecto al resto de familias, parecen martillos. Bueno los caballitos parecen martillos en general, todos tienen la cabeza más ancha que larga, pero en éstos, esa característica es mucho más marcada. En algunas especies de Platycnemis las tibias aparecen ensanchadas, lo cual ayuda también a la identificación. Los colores del abdomen son blancos, azul pálido o naranja.

 

Detalle de Platycnemis acutipennis. Se ve que los ojos están más separados entre sí que en otras especies, aunque no pude ponerme de frente... una pena...

Detalle de Platycnemis acutipennis. Se ve que los ojos están más separados entre sí que en otras especies, aunque no pude ponerme de frente… una pena, porque la separación se hace mucho más evidente. Se ven cerdas largas en las patas, propias de la especie.

 

"Platycnemis acutipennis" hembra, de colores suaves...

Platycnemis acutipennis hembra, de colores suaves… esta especie se diferencia de los otros Platycnemis en que no tiene las tibias ensanchadas

 

La verdad es que reconocer las diferentes especies de caballitos no es tarea fácil y con los datos que aquí se dan (genéricos de cada familia) poco se puede hacer. En muchas especies los machos y hembras son diferentes y no valen las características propias de los machos para las hembras y viceversa (sí valen para ambos sexos los indicados para las familias). Dentro de una familia hay diferentes géneros y para cada género hay varias especies distintas.

¿Y cómo diferenciamos a los machos de las hembras? Bueno, por ahí se dice que si el color azul es más propio del macho, que si tiene el abdomen más estilizado, que si tal… yo lo que miro es si tienen pito: los machos tienen pito y las hembras… ovopositor. Llamémosle pito, llamémosle pene, llamémosle mejor genitalia secundaria, el caso es que debajo del segundo segmento abdominal (S2), los machos tienen una protuberancia que es el aparato copulador… el pito (o lo equivalente a un pene) está ahí, vaya, aunque el órgano general es más complejo y si lo he llamado genitalia secundaria es que hay una primaria… pero no adelantemos acontecimientos. Las hembras tienen al final del abdomen un ovopositor que también se distingue muy bien y la zona inferior del segundo segmento abdominal la tienen lisa. Yo creo que no hay pérdida, no?

 

Ischnura sp

Este es el Ischnura sp de antes. Sí, bueno, ya se está terminando la merienda, pero fijémonos en S2… hay un abultamiento sospechoso que lo delata… el paquete!!

 

Sympecma fusca - macho-2

Sympecma fusca, macho. Pese a no ser una buena foto, se ven varias cosas en ella, aparte de la genitalia secundaria, como son los ojos azulados y los cercos propios de los machos de la especie. Es la única que tengo de un macho de Sympecma fusca con lo ojos azules… seguro que la hice en primavera

 

En cuanto a las hembras…

 

Lestes virens - ovopositor

Ovopositor. En las hembras, las especies también pueden determinarse por detalles del ovopositor como el color del mismo, la forma y tamaño de la funda, presencia o no de espina vulvaria y otras sutilezas… ¿Podemos decir que es Lestes virens? Bueno, podemos porque lo es, pero además yo tenía fotos del pterostigma y así es más fácil

 

Si tenemos una foto cenital, o con un ángulo donde no se ve esta protuberancia, podemos fijarnos en otras características. La principal serán los cercos (apéndices anales) que son diferentes según los sexos: el macho los usa para sujetar a la hembra durante el acoplamiento y, por lo tanto, en los machos tienen una forma adecuada a esa función, pero también son diferentes según las especies, de hecho es una de las claves a tener en cuenta en la diferenciación de especies, así que no es tan fácil como pensar que los machos tienen los cercos de una forma y las hembras de otra… se siente. Y después, tenemos las otras pistas que indicaba antes: las hembras suelen tener un diámetro más constante en el abdomen desde el principio hasta el ensanchamiento de los segmentos finales (a la altura del ovopositor) mientras en los machos se suele estrechar en el tercer segmento abdominal para volver a ensanchar poco a poco, generalmente antes del octavo: cuando decía “tiene el abdomen más estilizado” me refería a esto. Una coloración azul, especialmente en los ojos y en los segmentos 8 y 9, podría indicar que se trata de un macho, pero hay que tener presente que muchos machos no tienen esa coloración… y algunas hembras sí la tienen. Basta ver el Ceriagrion tenellum: es rojo en toda su extensión… y es macho y para ayudar más es de la familia Coenagrionidae y los cercos casi ni se ven… te digo yo que lo del pito no falla… y el ovopositor menos. Ya puestos, a esta especie se la reconoce por el color: rojo, por los pterostigmas: rombos pequeños y rojos, y finalmente por el tórax: oscuro. Las hembras tienen estos caracteres rojizos en pterostigmas y ojos y tal… pero la parte superior (dorsal) del abdomen tiende al negro: aquí diferenciamos a macho y hembra por el color, pero no por el color azul.

 

Lestes viridis - cenital-4

Lestes viridis, hembra. En la vista cenital lo primero que se aprecia es el diámetro constante del abdomen y su abultamiento al final y unos apéndices anales (cercos) cortos. Los machos de la familia Lestidae tienen los cercos más largos y curvados

 

Lestes viridis-1-4

Lestes viridis macho. Aparte de la genitalia secundaria que aquí se ve claramente, los cercos son más largos y curvados que los del espécimen anterior. En una foto cenital se verían de la misma manera.

 

Sympecma fusca-macho

Sympecma fusca, macho. En esta vista se ven claramente los cercos que lo identifican como macho.

 

Sympecma fusca-hembra2

Hembra de Sympecma fusca. Se pueden comparar los cercos con el macho de la misma especie de la foto anterior… muy diferentes

 

La vida sexual de los odonatos es… muy agresiva, muy triste o muy rara desde nuestro punto de vista, pero es la que tienen. Al fin y al cabo son insectos y hacen cosas de insectos: raras para nosotros, no para ellos, así que mejor desterrar el antropocentrismo (aunque yo lo utilice para echar unas risas, es sólo para eso) y… ¿Cómo van al lío? Pues depende de la especie, pero casi siempre formando una rueda en forma de corazón. La vida (en general, no sólo la de los zygópteros) tiene un propósito conocido, aparte de los muchos supuestos: perdurar, el ADN es así de simpático-obsesivo. Y para eso hay que reproducirse o ser inmortal… parece que era más fácil y seguro reproducirse y quizá por eso podemos hacerlo todas las especies de seres vivos, mientras que inmortales sólo tenemos a Sean Connery y posiblemente Jordi Hurtado… bueno, y algún cnidario de la mar salada que parece que también puede, el muy mamón.
En las especies de zigópteros, el macho sujeta a la hembra por lo que llamaríamos a primera vista cuello, aunque realmente es el protórax, con los apéndices que tienen en la parte anal: el macho va volando, encuentra a una hembra y se echa encima sujetándola por el cuello… con un par… de cercos. Una vez hecho esto forman lo que se conoce como tándem. Posteriormente la hembra puede aceptar o rechazar al macho. Si acepta, la hembra curvará su abdomen sobre el aparato copulador del macho (aquél que estaba en S2), para unir a él el suyo propio, que está bajo los segmentos 8 y 9. En ese momento formarán una figura parecida a un corazón de los que dibujamos en un papel… qué romántico, qué curioso… qué casualidad, más bien, que se parezca a eso… o a lo mejor es una pareidolia y no se parece a nada.

 

Coenagrion-copula-4

El corazón pareidólico de los zigópteros. Estos pobres están un poco parasitados por ácaros (las bolitas que se ven a lo largo del abdomen de la hembra y debajo del tórax del macho son ácaros propios de los zigópteros)

 

¿Y si no acepta? Pues el macho tendrá que encontrar otra pareja porque la hembra, por muy sujeta que esté, va a pasar del macho e intentará deshacer el tándem.
El aparato genital de la hembra es único, pero el macho tiene la genitalia repartida en dos: esta parte es más curiosa, si cabe. Antes del acoplamiento el macho, que tiene los genitales primarios, donde genera el esperma, más o menos en el mismo lugar donde la hembra tiene los suyos, al final del abdomen, debe trasferir el esperma de este aparato genital primario al secundario, que es con el que copula (y que está… en S2!), y eso lo hace doblando el abdomen sobre la genitalia secundaria y transfiriendo el esperma. En algunos casos lo hace antes de formar el tándem, en solitario (qué vida más triste la del odonato onanista… venga va, que son insectos y funcionan así… y nosotros… bueno, casi nunca) y en otros casos lo hace una vez formado el tándem y antes de la cópula, es decir cuando el macho tiene al menos una pequeña garantía de que la transferencia servirá para algo.

Y con esto concluye la vida sexual de los zigópteros: están así, en esa rueda en forma de corazón… (quiero decir copulando) un rato variable, según las especies puede durar horas o minutos y luego se van juntos… de puesta: en muchas especies el macho sigue vigilando e incluso sujetando a la hembra mientras hace la puesta. La fecundación de los huevos se realiza en el momento de la puesta, por lo tanto, si tras la cópula el macho acompaña a la hembra durante la puesta, e incluso la sigue sujetando, asegura mejor su propia descendencia. Si no lo hiciera, la hembra podría encontrarse por el camino con otro macho y la descendencia del primero no estaría asegurada. Es más, el macho en el pene tiene una especie de ganchos que utiliza para limpiar cualquier rastro de esperma previo que tuviera la hembra, así que le puede convenir no separarse mucho de la hembra por si en el camino se cruza otro macho… y le hace ojitos. La hembra a la hora de la puesta puede seleccionar el esperma que tiene para fecundar los huevos.

 

Copula1

Al rato se buscaron un emplazamiento más estable, que cansa hacer tanto “el corazón”.

 

En la cópula de los zygópteros pueden ocurrir algunas anomalías y a veces puede verse a un macho sujetando a otro macho por el pronoto… mientras éste vuela en tándem con una hembra… a todo el mundo le puede pasar, en fin, no quiero extenderme…

 

Lestes viridis-1-7

Esta parejita de machos de Lestes viridis están muy juntos y muy tranquilos para ser competidores directos…

 

Pero una de las anomalías curiosas que se dan en el mundo de los zygopteros en particular, y otros insectos en general, es la hibridación, y es curioso porque puede tener cierta relevancia. Bueno, lo que viene a continuación reconozco que es un poco rollo, que no sería yo la persona adecuada para contarlo, que hago alguna reflexión al final que podría ser totalmente equivocada (es decir, es una hipótesis) y que si lo cuento es porque, cuando tuve conocimiento de esto me pareció realmente fascinante cómo funciona la naturaleza en ciertas cosas.

La hibridación en los zygópteros ocurre cuando el macho, confundido, intenta (y consigue) copular con una hembra de otra especie y esa cópula tiene éxito (y eso que la vista en los odonatos es un sentido extraordinariamente bien desarrollado, está claro que aparearse tira mucho… en todas las especies). Esto, cuando las especies están cercanas genéticamente, mejor dicho, cuando todavía no están conseguidos del todo los mecanismos de aislamiento genético necesarios para la especiación completa, puede dar lugar a individuos, generalmente estériles o cuya descendencia es débil y con mucha mortalidad, y no suele suponer un problema… especies diferentes, hibridación, individuos estériles o débiles en generaciones sucesivas… poco futuro. Pero con un ejemplo podemos ver la importancia que puede llegar a tener. Las especies de zigópteros Ischnura elegans e Ischnura graellsii son muy parecidas, hasta tal punto que es bastante difícil distinguirlas… y son suficientemente compatibles para hibridar con (cierto) éxito. Una de las diferencias entre ambas especies es que I. elegans, aparte de ser un poco más grande, tiene una pequeña uña queratinosa en el pronoto, apuntando hacia arriba. I. graellsii carece de esta uña. Los cercos del macho de I. elegans se adaptan perfectamente a esa extraña forma del pronoto de su especie (lógicamente) pero no es un problema que la hembra carezca de uña: el macho también es capaz de sujetar a una hembra de I. graellsii. Sin embargo se supone que los machos de I. graellsii son incapaces de sujetar a una hembra “por culpa” de esa uña en el pronoto, es decir tienen una barrera mecánica al acoplamiento y no pueden copular con I. elegans: puesto que se sabe que los cruces sólo se producen entre macho I. elegans y hembra I. graelsii y no al contrario, una causa de este tipo es muy factible. Como resultado tenemos una especie, I. elegans, cuyas hembras siempre dejan descendencia I. elegans, y tenemos otra especie, I. graellsii, cuyas hembras dejan, además de I. graellsii, descendencia híbrida si son fecundadas por I. elegans. Dada la competencia que hay en la naturaleza para sobrevivir, la especie I. graellsii (que es endémica de la península ibérica) lo tiene más difícil a largo plazo y este fenómeno podría derivar, si los nichos son compartidos (y ahora muchos lo son, aunque no digo que realmente esto vaya a pasar) en la extinción de I. graellsii, una de las pocas especies de insectos cuyo nombre hace honor a un entomólogo español. Bien, esta hipótesis es eso, una hipótesis no demostrada, pero con ella nos podemos hacer una idea de los mecanismos, a veces muy simples, con los que una especie puede acabar desapareciendo: no todo son depredadores que acaban hasta con el último individuo de una especie, o la competencia por un nicho, por el alimento, etc, a veces bien puede ser una uña en el cuello lo que signifique tu final como especie.

 

Lestidae

¿A que ya sabemos que éste es un macho?

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